Introducción:
La
implementación de la propuesta “Un
viernes diferente” fue diseñada por un conjunto de docentes pertenecientes
a la Escuela Provincial Nº222 de la ciudad de Puerto Madryn. Dicha propuesta
pretendió brindarle a los
estudiantes de todo el primer ciclo, la posibilidad de trabajar e interactuar
con contenidos “diferentes” que no son propios de cada uno de los espacios
curriculares que habitualmente son trabajados, para centrarse en propuestas
pedagógicas creativas en las que estén presentes contenidos transversales que
puedan desarrollar y valorar las inteligencias múltiples, el desarrollo de
tareas cooperativas, el juego como eje fundamental entre otras. Fue de esta
manera y a partir de diferentes lenguajes que se posibilitó, la adquisición de nuevas
herramientas, favorecer la relación entre los diferentes grados del primer
ciclo, tanto entre los estudiantes como entre el trabajo y la mirada
cooperativa entre los docentes que participaron del mismo.
En un tiempo donde no se privilegian los
momentos de encuentros entre docentes, donde las ideas colectivas y la toma de
decisiones son muchas veces inexistentes o recluidas al interior del aula,
flexibilizar el espacio y el tiempo escolar, en función del placer de producir
juntos en pos de prácticas inclusivas y dinámicas, pareciera un oasis en el
desierto de las prácticas tradicionales aisladas, repletas de reclamos y quejas
constantes.
¿Cómo fue la implementación de la propuesta?
La propuesta
se diseñó para ser implementada los viernes en la última hora formándose 5
(cinco) grupos de 15 estudiantes aproximadamente, en grupos heterogéneos de 1º,
2º y 3º grado.
Los
encargados de desarrollar y diseñar cada una de las propuestas fueron tres docentes
de aula, el técnico bibliotecario, la MAI (acompañando de manera aleatoria) y
la docente de apoyo.
Durante
cinco semanas cada grupo participó de distintas propuestas y en la sexta semana
se realizó una actividad en dos grupos grandes donde se efectuó el cierre con
juegos y actividades socio-recreativas.
¿En
qué consistían las propuestas?
Las propuestas consistían en proponerle a los
estudiantes: Ser autores de
un libro,
ser constructores con materiales reciclables, realizar juegos matemáticos, jugar
con masas, descubrir la ciencia y una
actividad de cierre con dos propuestas simultáneas diferentes promoviendo el
uso del cuerpo en diferentes actividades artísticas y recreativas.
¿Cuál fue la motivación para
desarrollarla y qué se podría reformular?
En
un principio, solo fuimos dos docentes quienes creímos que al proponerles a
nuestros estudiantes, diferentes propuestas que salieran de las prácticas
tradicionales nos habilitaría tanto a ellos como a nosotros, pensar y disfrutar
de otras maneras nuestras prácticas cotidianas. Creímos que era necesario ese
“consentimiento” por parte de ellos para poder establecer nuevos diálogos, para
efectivizar la transmisión de saberes y mejorar los problemas de relación entre
los diferentes actores involucrados.[1]
Luego, fuimos avanzando en
algunas ideas de propuestas pero nos dimos cuenta que si no involucrábamos a
los otros docentes de primer ciclo, no iban a sentir propio el proyecto y eso
terminaría afectando el correcto desarrollo del mismo. Ese quizás fue uno de
los momentos más difíciles, ya que cada uno poseía diferentes maneras de
pensar, trabajar y considerar lo que “realmente es importante en la escuela”.
Sobre esto último pudimos trabajarlo para que se convirtiera en una fortaleza
ya que nos posibilitó hacer una selección curricular más variada y
enriquecedora.
Uno
de los desafíos al que nos sometíamos era esa “conquista” que sostiene Tenti
Fanfani para lograr construir en muchos casos esa autoridad que ya no está dada por la pertenencia
institucional. [2]
Es por esto que era necesario construir y reforzar los vínculos entre los
diferentes actores involucrados, desde un trabajo colectivo sostenido.
Nos
permitimos ponernos en lugar de “inspiradores”, desde propuestas relacionadas
con las inteligencias múltiples permitiendo que cada uno pueda “seguir su
propio ritmo, brille con su luz y se escape de la forma preestablecida”.[3] Pero, ¿realmente fue así?
Quizás ahora, al revisar la práctica se puede ver con más claridad que si bien
intentamos corrernos de las áreas básicas que parecen ser “las que prevalecen
en las escuelas”[4]
para ofrecer un abanico un poco más variado, nos fue difícil verlo estando
dentro de la escuela. Pareciera ser que nuestra “obligación” es enseñar aquello
que es verdaderamente “importante”, pero… ¿podemos asegurar qué es lo
“importante” para estos estudiantes que serán adultos en el 2050?
Sin
duda, una de las cuestiones que nos resultaron más significativas, tanto al
momento de planificarla como en la práctica, fue la posterior inclusión de las
expresiones artísticas. Podríamos resumir nuestra intención con la siguiente
cita de Nora Bender: “Las artes dentro de la escuela deberían tender a ofrecer
oportunidades de poner en juego la
capacidad creativa propia de cada sujeto en la resolución de desafíos que
planteen las diferentes experiencias y diseños didácticos”.
La incorporación
de otros lenguajes se pensó como una forma para lograr que aquellos estudiantes
(principalmente de 2º y 3º grado) que no se encontraban alfabetizados y a
quienes su grupo solía ponerlo en el lugar de “los que no saben…”, pudieran
igualar o incluso pasar a ser quienes los orienten en las diferentes
actividades tomando una posición totalmente diferente y repercutiendo luego en
el cotidiano del trabajo. Esto sin duda ocurrió rápidamente y trajo como
consecuencia que se pudieran lograr vínculos que hasta ese momento no existían.
En cuanto a esto último tuvimos el acompañamiento de la MAI (maestra de apoyo a
la inclusión) quien nos ayudó a que el arte sea una vía posible para
resignificar las relaciones, los tiempos y modalidades de aprender.
Conclusiones:
Si
bien se intentó evitar la “escolarización de las producciones” sabemos que era
unánime la necesidad (tanto de los chicos como de nosotros) de que quedara
“algo escrito en el cuaderno” que reflejara que habíamos estado trabajando en
“algo”. Sin duda, resabios de la cultura propia de la escuela, desde esa
necesidad controladora y de dar explicaciones constantemente a los padres y
directivos.
Fue
difícil también el encuentro de algunos docentes con el movimiento de los
estudiantes dentro de las propuestas. Como sostiene Nora Bender “Cuerpos de los
niños en movimiento, pugnando por expresarse y por ganar espacio dentro del
aula.” No todos los docentes están acostumbrados a este tipo de movimientos, ya
que suelen relacionarlos con términos como “descontrol” o “desorden
improductivo”. Este fue uno de los mayores desafíos como grupo, ya que al ser
tan variadas las trayectorias de formación y de modos de enseñar en este caso
de cinco docentes, que fue romper algunas estructuras y respetar otras para que
la propuesta pueda llevarse a cabo sin que nadie se sintiera invadido o no
respetado por el grupo. Este tipo de prácticas implican una permanente tensión
entre continuidades, resistencias y cambios en el que, el currículum como norma
escrita, tiene un lugar importante y es en donde los docentes nos transformamos
en actores claves al vehiculizar y concretar las propuestas emanadas de las
normas curriculares .[5]
Fue
así como desde una fuerza instituyente abrimos camino entre los muros de las
paredes instituidas en el espacio escolar. Fue en cierta forma (con errores y
aciertos) como intentamos “Hacer currículum en la escuela tomando decisiones
adecuadas para los alumnos que esta escuela atiende.”[6]
Bibliografía:
-
Bender, N. “Arte en la escuela”. Clase
15. En Diploma Superior en Currículum y prácticas escolares en contexto. Buenos
Aires: FLACSO Virtual Argentina.
- CIPPEC.
(2015, Marzo 30) “Aprender de las escuelas en Salta”. Recuperado de: https://youtu.be/X378zPXBnlA
- Dente,
L. y Brener, G. “Hacia la producción de culturas docentes sensibles a las
culturas infantiles y juveniles”. Clase 5. En Diploma Superior en Currículum y
prácticas escolares en contexto. Buenos Aires: FLACSO Virtual Argentina.
- Finocchio,
S. “El currículum hoy. Dimensiones para pensar su construcción.” Clase 2. En
Diploma Superior en Currículum y prácticas escolares en contexto. Buenos Aires:
FLACSO Virtual Argentina
- Mieres,
J. Evaluación 1 En Diploma Superior en Currículum y prácticas escolares en
contexto. Buenos Aires: FLACSO Virtual Argentina.
- Pinkasz,
D. “El cambio en el currículum y las escuelas: ideas para su interpretación en
la historia curricular reciente de la Argentina”. Clase 4. En Diploma Superior
en Currículum y prácticas escolares en contexto. Buenos Aires: FLACSO Virtual
Argentina.
- Zelmanovich, P. “Los saberes en relación con las
subjetividades de los niños, jóvenes y adultos.” Clase 19. .
En Diploma Superior en Currículum y prácticas escolares en contexto. Buenos
Aires: FLACSO Virtual Argentina.
[1]
ZELMANOVICH, Perla
[2] FANFANI,
Tenti
[3] BENDER,
Nora
[4] BENDER,
Nora
[5] MIERES,
J.
[6]
FINOCCHIO, Silvia

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