lunes, 7 de octubre de 2019

Docentes protagonistas de cambios curriculares



Introducción:
La implementación de la propuesta “Un viernes diferente” fue diseñada por un conjunto de docentes pertenecientes a la Escuela Provincial Nº222 de la ciudad de Puerto Madryn. Dicha propuesta pretendió brindarle a los estudiantes de todo el primer ciclo, la posibilidad de trabajar e interactuar con contenidos “diferentes” que no son propios de cada uno de los espacios curriculares que habitualmente son trabajados, para centrarse en propuestas pedagógicas creativas en las que estén presentes contenidos transversales que puedan desarrollar y valorar las inteligencias múltiples, el desarrollo de tareas cooperativas, el juego como eje fundamental entre otras. Fue de esta manera y a partir de diferentes lenguajes que se posibilitó, la adquisición de nuevas herramientas, favorecer la relación entre los diferentes grados del primer ciclo, tanto entre los estudiantes como entre el trabajo y la mirada cooperativa entre los docentes que participaron del mismo.
En un tiempo donde no se privilegian los momentos de encuentros entre docentes, donde las ideas colectivas y la toma de decisiones son muchas veces inexistentes o recluidas al interior del aula, flexibilizar el espacio y el tiempo escolar, en función del placer de producir juntos en pos de prácticas inclusivas y dinámicas, pareciera un oasis en el desierto de las prácticas tradicionales aisladas, repletas de reclamos y quejas constantes.
¿Cómo fue la implementación de la propuesta?
La propuesta se diseñó para ser implementada los viernes en la última hora formándose 5 (cinco) grupos de 15 estudiantes aproximadamente, en grupos heterogéneos de 1º, 2º y 3º grado.
Los encargados de desarrollar y diseñar cada una de las propuestas fueron tres docentes de aula, el técnico bibliotecario, la MAI (acompañando de manera aleatoria) y la docente de apoyo.
Durante cinco semanas cada grupo participó de distintas propuestas y en la sexta semana se realizó una actividad en dos grupos grandes donde se efectuó el cierre con juegos y actividades socio-recreativas.
¿En qué consistían las propuestas?
Las propuestas consistían en proponerle a los estudiantes: Ser autores de un libro, ser constructores con materiales reciclables, realizar juegos matemáticos, jugar con masas,  descubrir la ciencia y una actividad de cierre con dos propuestas simultáneas diferentes promoviendo el uso del cuerpo en diferentes actividades artísticas y recreativas.
¿Cuál fue la motivación para desarrollarla y qué se podría reformular?
En un principio, solo fuimos dos docentes quienes creímos que al proponerles a nuestros estudiantes, diferentes propuestas que salieran de las prácticas tradicionales nos habilitaría tanto a ellos como a nosotros, pensar y disfrutar de otras maneras nuestras prácticas cotidianas. Creímos que era necesario ese “consentimiento” por parte de ellos para poder establecer nuevos diálogos, para efectivizar la transmisión de saberes y mejorar los problemas de relación entre los diferentes actores involucrados.[1]
Luego, fuimos avanzando en algunas ideas de propuestas pero nos dimos cuenta que si no involucrábamos a los otros docentes de primer ciclo, no iban a sentir propio el proyecto y eso terminaría afectando el correcto desarrollo del mismo. Ese quizás fue uno de los momentos más difíciles, ya que cada uno poseía diferentes maneras de pensar, trabajar y considerar lo que “realmente es importante en la escuela”. Sobre esto último pudimos trabajarlo para que se convirtiera en una fortaleza ya que nos posibilitó hacer una selección curricular más variada y enriquecedora.
Uno de los desafíos al que nos sometíamos era esa “conquista” que sostiene Tenti Fanfani para lograr construir en muchos casos esa autoridad que ya no está dada por la pertenencia institucional. [2] Es por esto que era necesario construir y reforzar los vínculos entre los diferentes actores involucrados, desde un trabajo colectivo sostenido.
Nos permitimos ponernos en lugar de “inspiradores”, desde propuestas relacionadas con las inteligencias múltiples permitiendo que cada uno pueda “seguir su propio ritmo, brille con su luz y se escape de la forma preestablecida”.[3] Pero, ¿realmente fue así? Quizás ahora, al revisar la práctica se puede ver con más claridad que si bien intentamos corrernos de las áreas básicas que parecen ser “las que prevalecen en las escuelas”[4] para ofrecer un abanico un poco más variado, nos fue difícil verlo estando dentro de la escuela. Pareciera ser que nuestra “obligación” es enseñar aquello que es verdaderamente “importante”, pero… ¿podemos asegurar qué es lo “importante” para estos estudiantes que serán adultos en el 2050?
Sin duda, una de las cuestiones que nos resultaron más significativas, tanto al momento de planificarla como en la práctica, fue la posterior inclusión de las expresiones artísticas. Podríamos resumir nuestra intención con la siguiente cita de Nora Bender: “Las artes dentro de la escuela deberían tender a ofrecer oportunidades  de poner en juego la capacidad creativa propia de cada sujeto en la resolución de desafíos que planteen las diferentes experiencias y diseños didácticos”.
La incorporación de otros lenguajes se pensó como una forma para lograr que aquellos estudiantes (principalmente de 2º y 3º grado) que no se encontraban alfabetizados y a quienes su grupo solía ponerlo en el lugar de “los que no saben…”, pudieran igualar o incluso pasar a ser quienes los orienten en las diferentes actividades tomando una posición totalmente diferente y repercutiendo luego en el cotidiano del trabajo. Esto sin duda ocurrió rápidamente y trajo como consecuencia que se pudieran lograr vínculos que hasta ese momento no existían. En cuanto a esto último tuvimos el acompañamiento de la MAI (maestra de apoyo a la inclusión) quien nos ayudó a que el arte sea una vía posible para resignificar las relaciones, los tiempos y modalidades de aprender.
Conclusiones:
Si bien se intentó evitar la “escolarización de las producciones” sabemos que era unánime la necesidad (tanto de los chicos como de nosotros) de que quedara “algo escrito en el cuaderno” que reflejara que habíamos estado trabajando en “algo”. Sin duda, resabios de la cultura propia de la escuela, desde esa necesidad controladora y de dar explicaciones constantemente a los padres y directivos.
Fue difícil también el encuentro de algunos docentes con el movimiento de los estudiantes dentro de las propuestas. Como sostiene Nora Bender “Cuerpos de los niños en movimiento, pugnando por expresarse y por ganar espacio dentro del aula.” No todos los docentes están acostumbrados a este tipo de movimientos, ya que suelen relacionarlos con términos como “descontrol” o “desorden improductivo”. Este fue uno de los mayores desafíos como grupo, ya que al ser tan variadas las trayectorias de formación y de modos de enseñar en este caso de cinco docentes, que fue romper algunas estructuras y respetar otras para que la propuesta pueda llevarse a cabo sin que nadie se sintiera invadido o no respetado por el grupo. Este tipo de prácticas implican una permanente tensión entre continuidades, resistencias y cambios en el que, el currículum como norma escrita, tiene un lugar importante y es en donde los docentes nos transformamos en actores claves al vehiculizar y concretar las propuestas emanadas de las normas curriculares .[5]
Fue así como desde una fuerza instituyente abrimos camino entre los muros de las paredes instituidas en el espacio escolar. Fue en cierta forma (con errores y aciertos) como intentamos “Hacer currículum en la escuela tomando decisiones adecuadas para los alumnos que esta escuela atiende.”[6]
Bibliografía:
-       Bender, N. “Arte en la escuela”. Clase 15. En Diploma Superior en Currículum y prácticas escolares en contexto. Buenos Aires: FLACSO Virtual Argentina.
-       Bona, C. “Los nuevos retos de la educación” TEDx Recuperado de: https://youtu.be/LcNWYNp2MSw
-       CIPPEC. (2015, Marzo 30) “Aprender de las escuelas en Salta”. Recuperado de: https://youtu.be/X378zPXBnlA
-       Dente, L. y Brener, G. “Hacia la producción de culturas docentes sensibles a las culturas infantiles y juveniles”. Clase 5. En Diploma Superior en Currículum y prácticas escolares en contexto. Buenos Aires: FLACSO Virtual Argentina.
-       Finocchio, S. “El currículum hoy. Dimensiones para pensar su construcción.” Clase 2. En Diploma Superior en Currículum y prácticas escolares en contexto. Buenos Aires: FLACSO Virtual Argentina
-       Mieres, J. Evaluación 1 En Diploma Superior en Currículum y prácticas escolares en contexto. Buenos Aires: FLACSO Virtual Argentina.
-       Pinkasz, D. “El cambio en el currículum y las escuelas: ideas para su interpretación en la historia curricular reciente de la Argentina”. Clase 4. En Diploma Superior en Currículum y prácticas escolares en contexto. Buenos Aires: FLACSO Virtual Argentina.
-       Zelmanovich, P. “Los saberes en relación con las subjetividades de los niños, jóvenes y adultos.” Clase 19. . En Diploma Superior en Currículum y prácticas escolares en contexto. Buenos Aires: FLACSO Virtual Argentina.


[1] ZELMANOVICH, Perla
[2] FANFANI, Tenti
[3] BENDER, Nora
[4] BENDER, Nora
[5] MIERES, J.
[6] FINOCCHIO, Silvia

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Presentación del Blog

¿Qué puedo encontrar en este Blog? Principalmente vas a poder encontrar diversos artículos, propuestas, videos, etc. Relacionado con la e...